La importancia y la aceptación de las cámaras a bordo orientadas al conductor

De Jonathan Lee, especialista sénior en control de pérdidas de Accident Fund

El uso de cámaras a bordo, o dash cams, se está volviendo cada vez más popular entre muchas empresas que se dedican a actividades de transporte, como camiones de larga distancia, flotas privadas, transporte público, reparto e incluso algunos sectores de construcción. Una de las principales razones por las que estas empresas instalan cámaras a bordo es porque pueden ser un medio para liberar de responsabilidad a un conductor en una situación en la que se los culpa erróneamente de un accidente.

Por ejemplo, imagine que un conductor empleado por la Compañía ABC está cruzando una intersección y choca contra otro vehículo. Ambos conductores afirman que tenían luz verde y no había testigos presentes. Una cámara a bordo proporciona una prueba indiscutible de qué conductor tenía prioridad de paso. El video podría también demostrar que el responsable es el conductor de la Compañía ABC, pero, por lo general, las empresas que invierten en este tipo de cámaras están convencidas de que, gracias a su proceso de selección de conductores, a sus criterios de selección y a su programa de capacitación, sus conductores manejan de manera más segura que el resto del público que se moviliza en vehículos. Así, la mayoría de las veces, la cámara a bordo demostraría que su conductor no fue el responsable de un accidente.

Estas cámaras se conocían tradicionalmente como cámaras delanteras, ya que se montan en el parabrisas y capturan la actividad que ocurre frente al vehículo. Estos sistemas han avanzado muchísimo y ahora incluyen cámaras de visión lateral para el conductor y el pasajero, cámaras de punto ciego y cámaras de visión trasera. Todas estas posiciones se centran en lo que sucede fuera del vehículo, lo cual es excelente para determinar errores y posibles responsabilidades; pero no es una forma proactiva de mejorar el desempeño de los conductores en cuanto a la seguridad. Si una empresa realmente busca mejorar la seguridad del conductor y reducir la probabilidad de accidentes de tránsito usando cámaras, estas deben poder ver al conductor.

La instalación de cámaras orientadas al conductor puede ser una decisión difícil de tomar para una empresa por muchas razones; la privacidad y la oposición de los conductores encabezan la lista. Las empresas que han tenido éxito con este tipo de sistemas suelen acompañarlos con un excelente abordaje de los temores y conceptos erróneos más comunes. Por ejemplo, instruyen a sus conductores acerca de la importancia de las cámaras y los involucran en el proceso de selección/implementación. Una forma de hacer esto es invitar a los conductores con mayor antigüedad en la empresa a participar en la determinación del sistema a utilizar.Cuando los conductores más experimentados, respetados y con mejor desempeño de la compañía reconocen el valor de las cámaras, es mucho más probable que el resto de sus compañeros las acepten.

Otra forma de involucrar a los conductores es encuestarlos para comprender sus principales preocupaciones sobre las cámaras delanteras.Un temor común es que la cámara esté grabando todo el tiempo, incluso durante las horas de descanso, cuando un conductor puede querer dormir. La gran mayoría de los sistemas de cámaras están encendidos solo cuando el camión está en marcha y registran únicamente el momento en que se desencadena un evento significativo, como una frenada fuerte, una aceleración repentina u otro movimiento capturado por los sensores. También registran el momento anterior y posterior a un evento de este tipo y permiten enviar la grabación inmediatamente a un gerente de seguridad de la flota para que la revise. De lo contrario, el video grabado no se guarda, ni hay nadie mirando la transmisión de video las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Por último, otra forma en que las empresas pueden explicar a sus conductores la ventaja de las cámaras a bordo orientadas al conductor es a través de refuerzos positivos. Cuando se prevé que un cambio como este traerá como consecuencia la imposición de medidas negativas, como una sanción disciplinaria, la respuesta no suele ser favorable. Si bien es esperable que haya casos de conductores trabajando distraídos o sin el cinturón de seguridad; es probable que haya muchos más casos en los que los conductores identifiquen correctamente un peligro, reaccionen como se debe y eviten un accidente. Reconocer comportamientos positivos a través de premios, incentivos financieros, tarjetas de regalo, regalos de la empresa, o incluso una notificación a todos los empleados, puede contribuir en gran medida a una mejor aceptación del uso de cámaras a bordo. Una de las empresas con las que he trabajado genera conciencia compartiendo imágenes de conductas de manejo seguro de forma continua. Seleccionan al menos un evento por mes en el que un conductor evita una colisión o toma una decisión segura al volante y lo comparten durante las reuniones de seguridad y en el televisor en la sala de descanso. El gerente de seguridad ha recibido buenos comentarios de este programa, y ​​los conductores que han sido destacados están orgullosos de ser reconocidos y aplaudidos por sus compañeros.

Las cámaras a bordo son, sin dudas, una herramienta valiosa, pero no se debe depender únicamente de ellas para sostener todo un programa de seguridad para una flota. Cuando se las combina con otras medidas efectivas de prevención de accidentes, como la evaluación exhaustiva de los postulantes, la evaluación práctica, la capacitación y la telemática, las cámaras a bordo pueden favorecer notablemente el desempeño en cuanto a la seguridad de la flota.

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